En invierno, es esencial prestar especial atención a la nutrición del cabello para evitar que se deshidrate y se apague. Adopta buenos hábitos y elige el ritual de productos adecuado para tu tipo de cabello que le aporte la dosis necesaria de confort.
Reparar hasta las puntas
Los gorros, las bufandas, los jerseys y los abrigos pesados son prendas habituales en el armario de invierno, pero el roce repetido tiende a debilitar y electrificar el cabello.
Elige el champú adecuado para tu tipo de cabello y añade un extra de nutrición con Masque Soin Nutrition Intense, que le aportará los lípidos esenciales para un resultado brillante, suave y fuerte.
Para las puntas dañadas, abiertas y/o rotas, aplica Baume Restructurant Nourrissant antes del champú para nutrir, reparar y reestructurar el cabello.
Secar el cabello antes de salir en invierno
Además de correr el riesgo de resfriarte, salir a la calle con el pelo todavía húmedo puede dañarlo y hacerlo aún más propenso a la rotura.
Para evitar tanto los resfriados invernales como las puntas abiertas, asegúrate de salir siempre con el cabello seco, y si utilizas secador o plancha para peinarte, aplica primero La Crème 230 reparadora y termoprotectora que protege la fibra de los aparatos con calor.
Aportar una dosis extra de brillo
Cepillarse el cabello a diario es esencial para que recupere el brillo porque ayuda a eliminar las impurezas y a reflejar más la luz.
Concluye tu ritual de peinado aplicándote unas gotitas de L’Huile Précieuse Cheveux en el cabello, seco o húmedo, para crear una película de luminosidad que envuelva la fibra.