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DEFINIR EL TIPO DE PIEL Y SU ESTADO

Resulta importante conocer el tipo de piel con vistas a tratar el rostro con los productos adecuados.

En general, definimos la piel de dos formas: según su tipo y según su estado.

El tipo de piel puede establecerse alrededor de los 20 años: piel seca, piel grasa o mixta y piel normal. Puede evolucionar con el tiempo.

El estado de la piel afecta a todos los tipos de piel. Normalmente vinculado al entorno, puede ser temporal o volverse permanente. Asimismo, la piel puede presentar falta de luminosidad, estar deshidratada y/o sensible, presentar pequeñas arrugas, arrugas, manchas de pigmentación, falta de firmeza o poros dilatados.

Podemos reconocer los diferentes tipos y estados de la piel visiblemente o por la sensación que provocan.


Piel seca

La piel seca se asocia generalmente con una disfunción de la producción de lípidos a nivel de la epidermis.

La piel seca se traduce por:

- un poro de piel liso y fino

- un aspecto mate

- sensaciones constantes de incomodidad, sequedad y tirantez sobre todo el rostro

- irritaciones y sensibilidad cutánea sobre todo el rostro

- aparición de pequeñas arrugas y piel áspera por todo el rostro.

La sequedad cutánea se ve fomentada por factores tales como la edad, los limpiadores y tónicos no adaptados, la alimentación (falta de ácidos grasos esenciales), el sol, los climas extremos y una protección inadecuada a éstos.


Piel mixta y grasa

La piel grasa se caracteriza por producir demasiado sebo.

Este tipo de piel es genético, pero también puede deberse a factores internos (cambios hormonales) y externos (clima cálido y húmedo, utilización de productos limpiadores demasiado agresivos o no adaptados que desequilibran la piel).

 Se observan entonces los siguientes efectos:

- una sobreproducción de sebo, que se traduce por una piel brillante, fundamentalmente en la zona media del rostro

- poros dilatados

- imperfecciones cutáneas (puntos negros, espinillas, irritaciones localizadas)

- una tez apagada.

Hablamos de "piel mixta" cuando la piel de la zona media del rostro presenta tendencia a ser más grasa que la piel del resto del rostro.


Piel Normal

La denominación "piel normal" hace referencia a una piel que no presenta ninguno de los desequilibrios propios de las pieles secas o grasas.

Presenta un aspecto mate y luminoso. La piel está radiante, sin tensiones ni brillos.

 Este tipo de piel "perfecta" es poco frecuente, salvo en los niños. Incluso las pieles normales, en principio bien equilibradas, tienen tendencia a experimentar las fluctuaciones vinculadas al entorno o a los cambios internos. Pueden volverse secas en invierno o sufrir deshidratación.


Piel deshidratada

La piel deshidratada es aquella que experimenta carencia de agua. Todos los tipos de piel pueden sentirse así, al menos ocasionalmente.

Este estado de la piel se caracteriza por:

- sensación constante de incomodidad y tiranteces localizadas u ocasionales

- pequeñas arrugas y aspereza de la piel en las zonas deshidratadas

- tez apagada, carente de luminosidad

- producción de sebo "normal" en la zona media

La deshidratación cutánea se ve fomentada por la edad, los limpiadores y tónicos no adaptados, el sol, los climas extremos y una protección inadecuada a éstos.


Piel sensible

La sensibilidad cutánea afecta a todos los tipos de piel. La piel puede ser sensible de nacimiento, o haberse debilitado con el paso de los años por la utilización de productos cosméticos inadecuados, el modo de vida (estrés, tabaco o alimentación) o agresiones externas (clima, contaminación o exposiciones solares excesivas). 

La piel sensible o reactiva puede resultar dolorosa, y se traduce en la presencia de rojeces difusas, que pueden aparecer de manera sistemática o en contacto con el agua, con el estrés o con los cambios climáticos.

Nota: Para poder realizar un diagnóstico completo de su tipo de piel, le aconsejamos que se acerque a uno de nuestros puntos de venta donde una asesora de belleza de Sisley podrá, tras haberle examinado la piel, ratificar los resultados obtenidos y aconsejarle sobre los tratamientos de Sisley que mejor se adaptan a usted.